Todos los días se reproduce en nuestro entorno un acontecer extraordinario: el descubrimiento de la lectura, la magia a través de la cual un niño entiende que las letras aprendidas de forma individualizada se unen y entrelazan para significar algo imaginable. Todo un mundo cognoscitivo, que no ha hecho más que comenzar, continuará progresando y acompañándolo toda su vida, haciendo de él una persona única e intransferible acorde con los conocimientos que le van formando según diversas fuentes, pero sobre todo por la lectura. Todos los niños hemos sido héroes de nuestras lecturas infantiles y protagonistas de nuestros estudios más tarde, para acabar siendo actores de nuestra realidad social en la dura adaptación de la norma individual a la vida. En una sociedad mayoritariamente audio-visual (mucho más visual que audio) la lectura mantiene una ventaja incuestionable en relación con la captación de un mensaje retransmitido, porque audiovisualmente existe una mediatización y reinterpr...